Soy profesional, pero vivo en Bolivia

¿Jóvenes profesionales desocupados? No solo el desempleo pospandemia afecta en gran medida a los profesionales en Bolivia, sino también las precarias condiciones laborales, bajos salarios; y la reciente medida impulsada por el partido de gobierno con su nuevo estatuto orgánico, el estar preparado académicamente no garantiza la vinculación laboral.

Lastimosamente en muchas instituciones públicas hay casos en que las convocatorias las hacen solo por cumplir con el sistema de contrataciones, cuando los puestos de trabajo ya están ocupados, hay personas que sin alguna preparación profesional dirigen instituciones de algún nivel del Estado, ya sea este nacional, departamental o municipal, hay una suerte de descalificación al profesional, que se prepara, estudia, y estos años de estudio son desplazados, en el peor de los casos surge la idea de muerte a la intelectualidad y la ciencia.

Hay voces que dicen que es más rentable ser dirigente o estar en alguna organización social antes que estudiar, así podés entrar a trabajar a cualquier institución pública a través de las listas con aval de alguna dirigencia, esta situación se radicaliza aún más con lo estipulado en el artículo 66 del estatuto orgánico del Movimiento al Socialismo, que establece que para ejercer una función pública en alguna entidad del Estado debe ser militante del partido de gobierno.

Este tipo de política que se promueve desde los partidos de gobierno en los diferentes niveles del Estado es un atentado al derecho al trabajo, promoviendo desigualdades entre la meritocracia de profesionales y la militancia del partido. Nos queda organizarnos como profesionales, protestar, exigir políticas de estado que promuevan y protejan el ejercicio de una profesión, en el sector público como privado.

Muchos profesionales pasan años buscando una fuente laboral, o trabajan en algo muy diferente de lo que se preparan en los años de estudio. En datos del Consejo Ejecutivo de Universidades de Bolivia, durante el 2015, 2016, 2017 del sistema universitario boliviano se titularon más de 20.000 nuevo profesionales por año, durante el 2018 y 2019 más de 25.000 nuevos profesionales por año, por el contrario, la tasa de desempleo en profesionales titulados en Bolivia en 2019 fue 17%, según análisis del Cedla.

La situación del empleo con muñeca política es una historia de siempre, similar situación se vive en otras instituciones del Estado, como las alcaldías, gobernaciones, universidades, fenómeno que se ha profundiza en los últimos años por el hecho de que se prioriza dar trabajo a los afines al partido y militantes aunque no tengan preparación alguna o título profesional para la función que va a cumplir, por lo que las instituciones deben de contratar otro personal técnico que realice el trabajo, esto en desmedro de la economía del país y de las personas que se preparan y cuentan con una profesión.

El profesional en Bolivia se enfrenta a un trabajo de corto plazo, trabajo por consultorías, pagos por proyectos, por servicios, que es algo que se vende con la idea de libertad laboral, libertad de cambiar de trabajo día a día, esa libertad que es una precariedad laboral, propiciando esta situación un subempleo, una explotación y autoexplotación laboral, al no tener ingresos y una fuente laboral estable no pueden hacer planes, aun emprendiendo de una forma privada, arriesgando capital económico no se puede planear nada a largo plazo debido a la informalidad, generando cada vez más inestabilidad laboral.

Es necesario que los profesionales desempleados se organicen para ser escuchados por las autoridades de los diferentes niveles del Estado y trabajen una plataforma de demandas en común, además trabajar propuestas de reformas legales necesarias para su inserción laboral y reactivación económica, exigir una reducción a los impuestos por servicios profesionales, como también ampliar el crédito fiscal y fundamentalmente la creación de fuentes de empleo dignos en el sector público o privado.

Víctor Hugo Paredes Soto / Sociólogo

FUENTE: EL DEBER

https://eldeber.com.bo/opinion/soy-profesional-pero-vivo-en-bolivia_250987