La familia, clave para continuar con la formación educativa de niños, niñas y adolescentes

La familia, clave para continuar con la formación educativa de niños, niñas y adolescentes

En estos días en los que se siente el frío invadiendo nuestros cuerpos, sentados frente a la pantalla del computador, observamos diferentes situaciones que varían en cada hogar y que ocurren mientras intentamos, como maestros, brindar una buena enseñanza a nuestros estudiantes. Así, por ejemplo, la baja señal de internet, niños, niñas y adolescentes solos en casa, violencia familiar, entre otros; lo más sobresaliente, la ausencia de estudiantes en las clases virtuales en las ciudades y semipresenciales en algunas áreas rurales, modalidades de trabajo tomadas debido al surgimiento de la pandemia por covid-19, que llegó a afectar en todos los ámbitos, siendo el educativo, como educadores, el que más nos concierne. Pese a la existencia de esta crisis sanitaria por la cual estamos atravesando, “el aprendizaje debe continuar”, así mencionan muchas personas.

Como maestros, aún estamos en un proceso de formación, pero lo importante es que estamos en este camino de permanente formación, con el fin de adaptar nuestras prácticas pedagógicas a las nuevas circunstancias de la emergencia del covid-19. Muchos estamos tratando de adquirir mejores competencias en el manejo de las herramientas tecnológicas y de educación a distancia, pretendiendo manejar estrategias metodológicas y didácticas, importantes hoy en día; también estamos realizando las adaptaciones curriculares, priorizando contenidos, según los niveles educativos, para poder ofrecer clases virtuales o a distancia de manera efectiva e inclusiva.

Pero, pese al esfuerzo realizado por los maestros, su capacitación constante y puesta en práctica con sus estudiantes, no es suficiente para lograr que el estudiante tenga una buena educación. Se hace notoria la necesidad de contar con el apoyo de la familia, convirtiéndose esta en la clave para continuar con la formación educativa de los niños, niñas y adolescentes desde el hogar.

Es por esta razón que se pide a las familias que se involucren cada vez más en el desarrollo educativo de sus hijos, que promuevan diferentes y diversas oportunidades de aprendizaje en el hogar, tomar esta crisis sanitaria como una oportunidad para promover la construcción de lazos afectivos más fuertes entre todos los integrantes de la familia, fijando aprendizajes significativos en el niño, niña o adolescente, porque le servirá a lo largo de su vida, sin establecer etiquetas como por ejemplo “eres un tonto”, “no sabes nada”, entre otros, que los dañan psicológicamente. Se debe comprender que cada uno tiene su individualidad para aprender y que ellos también están estresados, solitarios, ansiosos, deprimidos, ya que el hecho de no estar presencialmente con sus pares afecta su estado de ánimo y sus visiones referenciales.

Ante esto, muchos padres de familia ya tomaron la iniciativa para ayudar a sus hijos. Varios de estos progenitores “se han convertido en el brazo derecho y fundamental de los profesores”; así lo aseguró el psicólogo Carlos Larraín en el webinar “Aprendizaje y educación en familia”, conducido por Lina Beltrán, jefe de Educación de Unicef Bolivia.

El rol que van desempeñando los padres de familia en la formación de sus hijos, pese a no tener una formación de profesores, debe ser valorado ya que también están haciendo el esfuerzo de familiarizarse cada vez más con todo tipo de herramientas para ayudar a sus hijos en su aprendizaje, elaboración de tareas y enviarlas (sobre todo de los niños de kínder) para que puedan ser calificadas, evitando de esta manera que existan posteriormente repercusiones negativas en la formación educativa de su hijo o hija.

FUENTE: CORREO DEL SUR
https://correodelsur.com/opinion/20210727_la-familia-clave-para-continuar-con-la-formacion-educativa-de-ninos-ninas-y-adolescentes.html