Estudiantes, papás y profesores quieren volver a clases presenciales

Estudiantes, papás y profesores quieren volver a clases presenciales

Jhostynn Muñoz, de 18 años, está este año en la promoción de su colegio. En 2021, tuvo que adecuar su modalidad de educación a las clases virtuales o a distancia, como miles de estudiantes, debido a la pandemia del coronavirus, COVID-19. Tiene una hermana en la universidad; ambos pasan clases virtuales en sus celulares.

Pero, él, otros estudiantes, profesores y padres de familia quieren que las clases vuelvan este 2022 a las aulas de los colegios.

Para el inicio de clases en la primera semana de febrero, la modalidad presencial, semipresencial o a distancia será determinada esta semana por las autoridades de la Dirección Departamental de Educación (DDE) y los directores de las unidades educativas.

Entre quienes han sido parte del proceso educativo a distancia, con clases virtuales en Cochabamba, coinciden en su preferencia por la educación presencial.

Ven como un aspecto positivo de la actividad virtual el desarrollo de habilidades en el uso de la tecnología. Sin embargo, enumeran más elementos negativos: la necesidad de varios dispositivos tecnológicos cuando en las familias hay varios hijos, dificultades de acceso a internet, obligatoriedad de invertir recursos en la compra de datos diarios o la instalación de wifi, gastos adicionales como en hojas impresas y otros.

Por la situación de la pandemia, en las unidades educativas del municipio de Cochabamba prevén que el retorno a clases sea virtual.

LO NEGATIVO

Para el presidente del Distrito de Padres y Madres de Familia de Cercado I, Adolfo Justiniano, «las clases virtuales nunca van a ser igual que las presenciales», y asegura que las deficiencias en las clases a distancia generaron dificultades en estudiantes, papás y hasta en los maestros.

Expresa que en las familias que tienen cuatro hijos o más, muchas solo cuentan con un celular para que todos pasen clases.

«Ese ha sido uno de los temas más complicados y difíciles».

El presidente del Distrito de Padres y Madres de Familia de Cercado II, Santos Laura, ve también más situaciones negativas. Asegura que en su sector, el sur de la ciudad, hay más limitaciones.

Sostiene que en la gestión pasada hicieron todo lo posible para que haya clases semipresenciales.

«Uno, porque no se ha podido sostener los recursos para los celulares y, por otro lado, la señal no llega en algunos casos y se corta a media clase. Cuando hay dos, tres, cuatro, cinco hijos, uno tiene que dar a uno o al otro (el celular), y los demás no pasan clases. Es por eso que siempre hemos pedido que se pueda retornar a las clases presenciales».

Expresa que los gastos se suman con los cursos a distancia, por el costo del internet y otros materiales.

«Todo es imprimir, llegan las tareas en PDF, Word; hay que invertir en esto, es un gasto excesivo. Es más gasto que estar en la semipresencial (…). Como decían, la educación se está convirtiendo en privada».

También destaca loa necesidad de la relación entre estudiantes y profesores.

«A mí me conviene que mi hija vaya a las clases semipresenciales o presenciales, porque, por lo menos ahí, interactúa directamente con el profesor. Por mucho que yo le dé condiciones a mi hija, se pierde la señal y se queda llorando».

Jhostynn asegura que lo mejor es estar en las aulas.

«No veo muy convenientes las clases virtuales, no aprendemos en su totalidad. Yo prefiero lo presencial, aprendes más, atiendes más y haces preguntas en el momento; en las virtuales, hay que esperar a uno y a otro y, al final, hasta se te olvida la pregunta».

Reconoce que hay más distracción y que muchos de sus compañeros tienen problemas para conectarse.

«A veces, entran al final, cuando consiguen dinero para sus megas».

Pasar clases en el celular implica también forzar la vista.

«Tienes que estar agrandando las letras, poniendo ampliación, descargar más aplicaciones».

Su familia decidió instalar wifi para evitar gastos mayores con la compra de datos diarios.

«Yo preferiría que sea todo presencial. Con las medidas de bioseguridad, se puede».

Kelly Echeverría tiene 17 años y está en la promoción de un colegio del centro de la ciudad. Describe que el pasado año tuvo clases virtuales de febrero a noviembre y que, a mediados de diciembre, quinto y sexto de secundaria pasaron a las semipresenciales.

«Fueron complicados los primeros meses, pero uno se adapta poco a poco», afirma, y detalla que utilizaron plataformas como Classroom, Meet, Zoom y la página del Ministerio de Educación, espacios con los que antes los estudiantes no estaban familiarizados.

Aunque se adaptó, Kelly reconoce  que no es lo mismo aprender en casa que en los cursos de la unidad educativa. Además, extraña las aulas porque es su último año en el colegio y quiere compartir con sus amigos.

«Quisiera que sea aunque sea como el año pasado, semipresencial para quinto y sexto; nos conformamos con eso. Pero, ya veremos qué pasa».

Eugenio  Salguero es director de la unidad educativa 8 de Mayo. Asegura que las clases a distancia generan una serie de obstáculos por las deficiencias de cobertura de internet, la falta de equipos tecnológicos en las casas y la situación económica de las familias.

«Con la experiencia del año pasado, no me parece que sea adecuada la modalidad virtual. La educación virtual no existe; lo que hacemos con la virtualidad es simple transmisión de conocimientos, de datos. El objetivo número uno de la educación es integrarse socialmente. El alumno desarrolla más en el aspecto educativo en la forma presencial».

Recalca que los resultados en el desempeño no son los mismos y acota que incluso se relega la actividad física que era cotidiana en las canchas deportivas.

Añade que tienen las condiciones básicas para el retorno a clases, tomando en cuenta servicios básicos como el agua e implementos de bioseguridad que lograron con el apoyo de los papás.

«Si la Alcaldía nos va a dotar más, vamos a poder sobresalir. Con las medidas de bioseguridad, normalmente se pueden pasar clases presenciales».

Por su lado, el representante de los padres de familia de Cercado I plantea como una opción que las unidades educativas haya acceso a internet para aquellos estudiantes cuyas familias atraviesan por problemas económicos o que tienen dificultad de acceso a internet.

En días anteriores, la Alcaldía informó que avanzan en ese sentido y se prevé la instalación de internet gratuito en los colegios concluya hasta septiembre.

LO POSITIVO

El presidente del Distrito de Padres y Madres de Familia de Cercado I destaca que lo positivo de las clases a distancia fue la incursión en la tecnología con nuevos sistemas en educación.

«Se han hecho los esfuerzos para que se pueda llevar a cabo de la mejor manera posible».

En todo caso, si el retorno es a las clases a distancia, el director Salguero expresa que los profesores «están listos», que esta semana tienen trabajo de planificación y que, cada maestro prepara su grupo de WhatsApp de trabajo, para comenzar de inmediato.

Resalta que la obligatoriedad de alejarse de las aulas permitió la capacitación de los profesionales de la educación y que, en la actualidad, ya dominan el manejo de la tecnología.

Sin embargo, enfatiza que lo mejor es la modalidad presencial.

FUENTE: OPINIÓN

https://www.opinion.com.bo/articulo/cochabamba/estudiantes-papas-profesores-quieren-volver-clases-presenciales/20220122130054852288.html