Desconcentrar la educación

Editorial
07 de julio de 2021 (00:20 h.)

EDITORIAL
La Escuela Militar de Ingeniería (EMI) estrenó este fin de semana un campus con todas las instalaciones que requieren sus estudiantes para cursar las diferentes carreras que tiene esta institución académica.

Lo importante de esta infraestructura es que se encuentra en el municipio de Shinahota (Trópico de Cochabamba), lo que favorece a cientos de estudiantes de la zona, porque no tienen la necesidad de trasladarse a Cochabamba o a otro departamento para profesionalizarse.

En el acto de inauguración, el presidente Luis Arce exhortó a las autoridades académicas de la EMI a pensar en la economía de las familias de esta región y que esta institución “no se convierta en una unidad superior de formación que sea muy costosa”.

Este pedido del Presidente es muy importante, porque el objetivo es que los jóvenes de esta región y sus alrededores tengan la posibilidad de acceder a educación superior, sin que el factor económico sea un óbice para ello, además de estudiar cerca de sus hogares para que no tengan que erogar sus exiguos recursos económicos en pasajes, alimentación o alquiler de un cuarto.

Pero, lo más significativo de esta nueva infraestructura que se inauguró este domingo es que se está llevando la educación a los jóvenes, a los espacios en los que viven.

Además, se debe tomar en cuenta que las universidades o centros académicos de formación que se encuentran en las ciudades capitales están tan hacinados que las personas que llegan de las provincias tienen menos posibilidades de acceder a un espacio.

La desconcentración de la educación ha dado buenos resultados hasta el momento. Por ejemplo, la Universidad Mayor de San Simón tiene desde hace varios años una unidad desconcentrada en Valle de Sacta (Puerto Villarroel) con varias carreras, en la que predomina la de Ciencias Agrarias, una profesión que tiene mucho valor para una región como es el Trópico.

En Tarata funciona la Escuela Superior de Maestros en Música, donde se formaron cientos de personas que actualmente enseñan en las escuelas e institutos. Asimismo, se puede nombrar a la Escuela Superior de Formación de Maestros de Paracaya, en el Valle Alto.

Estos son algunos ejemplos de las bondades que tiene en sí la desconcentración de las unidades académicas, porque se universaliza la educación y se brinda oportunidades a todos los jóvenes que tienen ansias de cursar una carrera con la cual puedan conseguir sus objetivos y aportar al país.

Bolivia requiere personas preparadas para hacer frente a los crecientes desafíos que tiene como país, especialmente en las carreras técnicas, porque ahí está el presente y futuro del desarrollo económico y social.
FUENTE: Opinión