Autismo: Cómo sufren los niños por la pirotecnia cada fin de año

Autismo: Cómo sufren los niños por la pirotecnia cada fin de año

Lo que para unos puede significar diversión, para otros es un tormento. En Sucre, crece la preocupación entre los padres de familia de niños que sufren de autismo ya que la sensibilidad especial que estos pequeños tienen en sus oídos hace que padezcan mucho con el estruendo de la pirotecnia.

Nos acercamos a las fiestas de fin de año, cuando el uso de juegos pirotécnicos suele ser desmedido. Falta empatía con quienes gritan de dolor y sufren en un rincón de sus casas por el ruido de los fuegos artificiales.

ENCERRADOS EN UN CUARTO

Sharith Jimena Choque, madre de un pequeño con autismo y, además, presidenta de la Asociación Ángeles con Esperanza, cuenta a CORREO DEL SUR la odisea que vive su familia en esta época. Ellos, en vez de festejar, se la pasan encerrados en un cuarto.

“Es una situación muy fuerte por lo que uno pasa como papá, porque no sabe cómo va a poder proteger al niño. Ellos (los niños con autismo) sienten esta bulla muy fuerte, ocasionada por la pirotecnia, y lo único que hacen es taparse los oídos, correr y meterse en el rincón más oscuro que tenga la casa”, describe.

Agrega que es difícil de controlarlos porque llegan a enloquecer. “No podemos ni siquiera nosotros pasar un momento tranquilo porque tenemos que estar al pendiente de ellos, porque algunos llegan al extremo de incluso no controlar sus instintos, entonces se hacen pis en el momento, algunos gritan, se arañan, se muerden, se lastiman, se agreden físicamente”.

Comenta que a raíz de esta situación se ven obligados a abandonar la ciudad en busca de un lugar tranquilo, como el campo, donde no haya ruidos fuertes. Todo con tal de buscar un poco de paz para sus niños y, por ende, para las familias.

Esta madre dice que su hijo tiene un grado de sensibilidad auditiva moderado. El sufrimiento de los niños con una mayor sensibilidad resulta estremecedor.

Es el caso de Lucas, de 10 años. “Mi hijo es uno de los que tiene mucha sensibilidad auditiva. No tiene buen control de las pirotecnias, de los cuetillos, de las bandas, tambores, él es muy sensible de los oídos”, explica su progenitora, Cinthia Bejarano.

En ese sentido, cuenta que Lucas utiliza unos protectores de sonido, de esos que usan los carpinteros.

Bejarano aclara que no todas las personas con autismo tienen estos síntomas. En otras, su capacidad de tolerancia a los ruidos fuertes es mayor, y, por lo tanto, las reacciones son menores.

“Yo no tengo ni Año Nuevo, ni Navidad, ni San Juan, ni 6 de Agosto ni nada; no vamos a desfiles ni fiestas, no vamos a donde hay bandas; es decir, con Lucas mayormente nos encerramos en el cuarto”, revela.

Además, indica que en fechas en las que se usa mucha pirotecnia, como Navidad, Año Nuevo o San Juan, les pone doble cortina a las ventanas de su domicilio, algodones a los oídos de su niño y, encima, protectores de sonidos. “Y a esperar y rezar que no llore o, si llora, que no sea muy fuerte; o si se pega, que no se pegue muy fuerte… y hay que contenerlo”.

“Ese día que ganó Independiente (el título nacional), todo Sucre era con cuetillos, todos estaban de fiesta y yo he tenido que encerrar a mi hijo y ponerle los protectores en la noche y se ha dormido así. A veces tengo que ponerle sedantes”, narra Bejarano.

Advierte que en su barrio todos saben que tiene un niño con autismo. Algunos vecinos respetan esta situación, “pero a otros les vale”.

“Los chicos no es que se asuten, sino que sufren de dolor en los oídos”, explica la madre.

MÁS DE 50 CASOS

Estos son apenas dos de los más de medio centenar de casos que existen en Sucre, ya que solo la Asociación Ángeles con Esperanza reúne a 50 menores que padecen de esta enfermedad.

A decir de su presidenta, Sharit Jimena Choque, hay muchos más niños con autismo en la capital pero que no se conocen porque sus padres callan su “duelo”.

Ambas madres llaman a la población a tener empatía, no con los progenitores sino con los pequeños, que también merecen disfrutar de estas fiestas de fin de año, en las que la compresión, la unidad, el amor, la alegría y la felicidad deben ser los que inunden cada uno de los hogares.

LEY

En Sucre y en Bolivia no existe una ley que prohíba específicamente la venta y el uso de pirotecnia en todo el año. En la capital está la Ley Municipal 67/15, pero solo prohíbe la pirotecnia en las actividades de San Juan, San Pedro y San Pablo. Varias exautoridades sugirieron la elaboración de una nueva norma al respecto.

¿Qué es el autismo?

Según la Organización Mundial de la Salud, los niños con trastornos del espectro autista (TEA) padecen un grupo de afecciones diversas que se caracterizan por algún grado de dificultad en la interacción social y la comunicación.

También señala que aproximadamente 1 de cada 160 niños tiene un TEA.

Sobre la base de la evidencia científica disponible, señala la existencia de múltiples factores como principales causas; entre ellos, los genéticos y ambientales, que hacen más probable que un niño pueda padecer de autismo.

FUENTE: CORREO DEL SUR

https://correodelsur.com/sociedad/20211219_autismo-como-sufren-los-ninos-por-la-pirotecnia-cada-fin-de-ano.html